Nueva York sostenible: un proyecto para exportar al mundo

Leyendo un artículo en el huffingtonpost.com me encuentro con unas fotos fantásticas que, hasta hoy sólo había podido ver en mis sueños. Se trata de la ciudad ideal. Sí, Nueva York. Nueva York con toda su oferta cultural, con sus taxis amarillos, sus espectáculos de Broadway, su Harlem y su Manhattan, con su MOMA y su Central Park, con esa maravillosa sensación de haber entrado en todo un mundo en miniatura en el que caben todos y en el que, además, se puede pedir comida a domicilio… Pero,  es que además de todo eso, en esta Nueva York de la foto hay unos simpáticos abuelos sembrando lechugas justo en el centro de Brooklyn.

Automáticamente me vienen a la mente las primeras impresiones de mi tía de 80 años al pisar la gran ciudad: “¡Ay Señor! Tantísimos edificios y no tienen ni un trocito de tierra para cada uno.” Para mi tía, que vivió toda su vida de lo que produce la tierra, una ciudad es nada más ni nada menos que un auténtico disparate “sin pies ni cabeza”.

Y, por poco que nos guste, la obvia observación es cierta: nuestras ciudades (y con nuestras me refiero a las ciudades del mundo) son muchas cosas pero, hasta hoy, no son sostenibles.

Una firma de arquitectura con un sueño para Nueva York.

Terreform Research Group, una firma de arquitectura sostenible estadounidense, hizo el cálculo: resulta que los habitantes de la ciudad de Nueva York requieren unos 4 millones de hectáreas de tierras productoras de alimentos – más o menos el tamaño de todo el estado de Connecticut – sólo para producir todos los alimentos que consumen al año. Estos alimentos deben ser transportados con el consecuente gasto de energía y su influencia en el cambio climático.

Y he aquí que sucede lo inesperado: la firma de arquitectura asumió el reto que planteó mi tía ¿Cómo hacer caber la producción de alimentos dentro de los límites de la ciudad?

La respuesta la dan estas fantásticas imágenes de un proyecto que dibuja un escenario de ensueño: una ciudad que cumple con las necesidades de sus ciudadanos mediante la reutilización de las estructuras en las torres de la producción de alimentos.

Sus representaciones arquitectónicas reflejan una Nueva York que produce toda esa comida con contaminación mínima. Se trata de un plan tremendamente ambicioso que, según el presidente de la empresa de diseño, Michael Sorkin, “ofrece una hoja de ruta para un futuro más sostenible”.  Este proyecto aplastantemente lógico y absolutamente imprescindible para nuestro futuro, permitiría, en palabras de Sorkin “probar realmente los límites de una acción directa para salvar el planeta”,

En este enlace podréis leer el artículo y ver con las fotos de este prototipo de una Nueva York sostenible, por si también os gusta soñar despiertos 😉

 

 

 

Francés, Catalán

No comments yet.

Leave a Reply