Kilómetros de tubos de vapor bajo las calles de Nueva York

Vapor bajo las calles de Nueva York

Nada más ni nada menos que 105 millas unos, 170 kilómetros, de entramado de tuberías y canalizaciones, se ocultan bajo las calles de Nueva York. Su cometido es distribuir vapor de agua por toda la ciudad y es, con diferencia, la red de distribución de vapor más grande del mundo.

La empresa Consolidated Edison Inc., compañía de suministros de electricidad, gas y vapor, es la encargada de proveer de energía provinente de este vapor a los hogares y a los comercios, a restaurantes, hospitales y otros 100.000 grandes negocios y edificios residenciales de Nueva York. La canalización no solamente sirve para la calefacción o el agua corriente, sino que también se utiliza la presión del vapor para hacer que funcionen enormes máquinas de aire acondicionado o para la limpieza y desinfección de edificios.

La Universidad de Nueva York, sin ir más lejos, utiliza el vapor para generar la electricidad y controlar los edificios del campus. Esto reduce los costes, a la vez que favorece el medio ambiente. Es una tecnología especialmente interesante porque elimina chimeneas, mejora la eficiencia del uso de combustibles y, por lo tanto reduce la emisión de contaminantes como el dióxido de carbono. Edificios como el Cuartel  General de las Naciones Unidas, el Empire State Building, o el Museo Metropolitano de Arte (MET) también utilizan el sistema de vapor.

Este sistema de vapor, que fue desarrollado por primera vez en 1880 ha cambiado, en mucho, el perfil de Manhattan que veríamos hoy en día de no haber existido. En este video se pueden ver imágenes de la extraordinaria infraestructura que lo ha hecho posible. La película recorre la planta de cogeneración de la calle 14 del este Consolidated Edison, donde se produce el 55 por ciento de vapor de agua de la ciudad y muestra cómo se incorpora el vapor a la planificación urbana moderna.

¿Y por qué sale humo de las alcantarillas en las calles neoyorquinas?

El agua se calienta a  538°C para convertirla en vapor. Algunas veces, el agua que entra en contacto con las tuberías calientes forma nubes de vapor que emanan de los pozos en las avenidas de Manhattan, creando estas imágenes de alcantarillas humeantes que todos hemos visto en las películas. A diferencia de otras ciudades como Chicago, donde sólo ocurre en invierno debido a la diferencia de temperatura entre el interior del alcantarillado y el exterior, en Nueva York pueden verse alcantarillas humeantes en cualquier época del año.

Claro que, si se origina alguna grieta en las tuberías también puede haber fugas. En esas ocasiones, el chorro de vapor es bastante espectacular. Para proteger a los transeúntes, se colocan unas curiosas chimeneas con líneas naranjas y blancas que suelen provocar mucha curiosidad entre los turistas. Pues bien, ahora que ya sabemos a qué se deben, ya estamos a un paso más de poder pasear por la ciudad como auténticos neoyorquinos 😉

Francés, Catalán

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